Antes de la cirugía, es fundamental realizar una evaluación personalizada en la que el cirujano analiza la anatomía nasal, la función respiratoria y las expectativas del paciente. Cada nariz es única, por lo que el tratamiento debe adaptarse a las características individuales.

La intervención puede corregir alteraciones como una giba dorsal, una punta nasal prominente, desviaciones del tabique o secuelas de traumatismos. Según cada caso, se realiza mediante una técnica abierta o cerrada.

Tras la cirugía, es normal presentar inflamación y hematomas durante los primeros días. La mayoría de los pacientes retoma sus actividades habituales en una o dos semanas, aunque el resultado definitivo se aprecia de forma progresiva durante los meses siguientes.

La rinoplastia actual prioriza resultados naturales, preservando la función respiratoria y respetando la identidad facial del paciente. Una correcta indicación y la experiencia del cirujano son claves para obtener un resultado estético y funcional satisfactorio.

ASESORAMIENTO

Dr. Fernando Soler Buadas (MP 3960-29) Cirujano Plástico esp. Plástica, estética y reparadora

SOLER CLINICA ESTETICA Av. Illia N° 563, B° Los Perales – Tel 0388 4263809 • Redes: SOLER clínica estética

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