Amamantar no es solo dar leche. Es salud, es vínculo, es economía familiar, es comunidad y es futuro. Es el primer acto de cuidado que una madre puede ofrecerle a su hijo, y también el primer regalo que una sociedad le hace a sus próximas generaciones.

Para el bebé: la primera vacuna y el mejor alimento. La leche materna es única porque es “a medida”. Cambia su composición según la hora del día, la edad del bebé e incluso si el niño está enfermo.

¿Qué beneficios concretos tiene para tu hijo?

1. Nutrición completa: Tiene todos los nutrientes, vitaminas y grasas que el bebé necesita en los primeros 6 meses de vida. Nada de agua, té ni fórmulas. Solo teta.

2. Defensas naturales: Está llena de anticuerpos. Protege contra diarrea, neumonía, otitis e infecciones urinarias. En Jujuy, donde los cambios de temperatura y las infecciones respiratorias son comunes en invierno, esto marca una diferencia enorme.

3. Menos riesgo de enfermedades a futuro: Los bebés amamantados tienen menos chances de desarrollar obesidad, diabetes tipo 2, alergias y algunos tipos de cáncer en la adultez.

4. Desarrollo del cerebro: Los ácidos grasos de la leche materna favorecen el desarrollo neurológico. También el contacto piel con piel durante la toma regula su estrés y fortalece su sistema nervioso.

5. Mandíbula y dientes sanos: Succionar del pecho trabaja todos los músculos de la cara. Ayuda a un mejor desarrollo del habla y a prevenir problemas de ortodoncia.

Para la madre: salud, recuperación y bienestar

Muchas veces hablamos del bebé y nos olvidamos de la mamá. Amamantar también la cuida a ella.

1. Recuperación postparto: Al succionar, el cuerpo de la mamá libera oxitocina. Esta hormona ayuda a que el útero se contraiga más rápido y haya menos sangrado después del parto.

2. Menos riesgo de enfermedades: Amamantar reduce el riesgo de cáncer de mama, cáncer de ovario, diabetes tipo 2, hipertensión y depresión postparto.

3. Espaciamiento de embarazos: La lactancia exclusiva a demanda actúa como un método natural de anticoncepción en los primeros meses. Se llama MELA.

4. Salud mental y vínculo: Ese momento de calma, de mirarse a los ojos, de piel con piel, libera hormonas que generan apego seguro. Para muchas mamás jujeñas es su momento de pausa en medio de la rutina.

5. Economía familiar: La leche materna es gratuita, siempre está a la temperatura justa, es estéril y no necesita envases. En tiempos donde todo aumenta, es un apoyo real para el bolsillo.

“Un inicio sostenible en cualquier circunstancia”: ¿Qué significa en Jujuy?

Sostenible porque no contamina. No necesita fábricas, ni camiones, ni latas, ni agua para prepararla. Su huella de carbono es cero. En una provincia que vive del turismo, la agricultura y que cuida tanto su Pachamama, amamantar es un acto ecológico.

¿Y “en cualquier circunstancia”? Significa que la lactancia debe ser posible y apoyada siempre

– En el trabajo: La Ley 26.873 de Promoción de la Lactancia y la Ley de Contrato de Trabajo garantizan dos descansos de 30 minutos para amamantar durante la jornada. En Jujuy, cada vez más instituciones públicas y privadas están sumando salas de lactancia.

– En emergencias: Después de un alud, en una evacuación o en una crisis, la leche materna es el alimento más seguro. No requiere refrigeración ni agua segura.

– Con apoyo: Si hay dificultades, dolor o grietas, no estás sola. En los hospitales y en consultorios privados de toda la provincia hay puericultoras y consultoras de lactancia que acompañan. Pedir ayuda es de valientes.

– En la comunidad: Con el apoyo de la pareja, la familia, los amigos y los profesionales de salud. Un pueblo que amamanta es un pueblo que cuida.

Derribando mitos que todavía escuchamos

“Tu leche es débil”: Falso. Siempre se adapta.

“Si tomas mate, le hace mal al bebé”: El mate no pasa por la leche. Solo evita el exceso de cafeína.

“Tienes que dar la teta cada 3 horas”: A demanda. Cuando el bebé pide.

Con este calor el bebé necesita agua”: No. La leche materna tiene 88% de agua y es suficiente.

¿Cómo podemos acompañar desde Jujuy?

1. Como familia: Pregunta “¿en qué te ayudo?” en vez de “¿ya le diste la mamadera?”. Lava platos, cocina, cuida a otros hijos.

2. Como empleador: Genera espacios dignos para extraerse leche. Es ley y es salud.

3. Como sociedad: Normalicemos amamantar en público. Una mamá dando la teta no es algo obsceno. Es vida.

4. Como sistema de salud: Capacitar, informar sin juzgar y garantizar el cumplimiento de leyes.

La Semana Mundial nos recuerda que la lactancia no es una responsabilidad solo de la madre. Es una responsabilidad colectiva.

En los Valles, en la Quebrada, en las Yungas y en la Puna, cada mamá que decide amamantar está sembrando salud. Está eligiendo un inicio sostenible para su hijo y para Jujuy.

Este 1 al 7 de agosto celebremos la teta. Porque amamantar es amor, es salud y es el inicio más sostenible que podemos darle a la vida.

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