La palabra “padre” proviene del latín pater, patris, cuyo significado es patrono, protector, defensor. En el marco de la celebración del día del padre, se comparten algunas reflexiones acerca de la función paterna en la actualidad, atendiendo a los cambios culturales que se han ido profundizando a lo largo de los años. ¿Qué significa ser un padre? ¿Cómo se desarrolla en ejercicio de la paternidad hoy? ¿Cuál es el rol del padre en una familia, más allá de la figura de la madre?

El rol del padre en la familia ha atravesado una transformación profunda en los últimos años. Estos cambios se asocian a nuevos discursos sociales que interpelan los tradicionales roles de género y el ejercicio de diversas formas de entender las dinámicas familiares.

A partir de esto, el ejercicio de la función de la paternidad en el proceso vital de los hijos pasa a ocupar un lugar preponderante, alejándose de la idea de padre proveedor y autoritario, para pasar a una paternidada fectiva e involucrada en los momentos del desarrollo de los hijos.

Muñoz (2004) expresa que los cambios en la paternidad resultan ser un espacio privilegiado para el estudio de los cambios en el dominio que históricamente ha ejercido el varón sobre su mujer y sus hijos. En la dimensión “poder”, se puede pensar que la reformulación de la paternidad se vincula directamente a la crisis del padre proveedor.

Bonino (2000) expresa al respecto las características de las nuevas paternidades: “Presente, carnal, cotidiano, el padre cuidador transmite ternura, cuidados y enseñanza. Ya no es la sangre o el linaje, el espermatozoide o el apellido, ni tampoco el amor de la madre, lo que da sentido a la paternidad, sino que ésta es una opción subjetiva y una relación vivida. Los aspectos vinculares toman la delantera. Padre es el que ama, cuida y disfruta. Jerarquiza el hecho que la relación paternal no sólo se maneja en términos de autoridad, distancia y educación/límites, sino que existe también un aspecto afectivo-emocional”.

Por otra parte, el hecho de que los hombres participen en la crianza y en las tareas de cuidado es fundamental a la hora de construir un vínculo sólido con los hijos. En este sentido, se trata de acompañar procesos de desarrollo psicológico y emocional de una persona en todos los ámbitos de la vida.

Se han identificado roles típicamente maternos y paternos, asociando lo materno con las tareas de cuidado y protección, y lo paterno con el ejercicio de la autoridad y la disciplina.

Siguiendo esta línea, la función materna proporciona al niño el apego emocional, la seguridad y el cuidado afectivo que necesita para desarrollar una base sólida en su vida emocional. La función paterna, por otro lado, brinda al niño límites, disciplina y una estructura necesaria para su desarrollo social y emocional.

En relación con esta última función, se han identificado algunas características que tienen que ver específicamente con el ejercicio de la paternidad:

Modelo de identificación y disciplina: el padre proporciona un modelo de referencia para el niño, ayudándole a desarrollar su identidad y roles de género.

Límites y disciplina: el padre establece límites claros y proporciona una estructura que ayuda al niño a desarrollar habilidades de autorregulación y autocontrol.

Estimulación emocional: el padre fomenta la exploración, la autonomía y el desarrollo de habilidades sociales en el niño.

Participación activa: el padre juega un papel activo en la vida del niño, participando en actividades cotidianas y brindando apoyo emocional.

Si bien lo antedicho sirve para orientarnos con respecto a los roles que cada miembro cumpliría dentro de una familia, hoy se asiste a una tendencia a co-parentar, es decir, a compartir las actividades que tradicionalmente correspondían a padres y madres. Esto último tiene que ver con cuestiones referidas a los cambios psicosociales que se experimentan en lo vincular, teniendo encuenta la alta tasa de divorcios, hogare smonoparentales y, en muchos casos, la ausencia de la figura paterna en la vida del niño.

Por eso, LA PATERNIDAD ES UNARESPONSABILIDAD QUE SE DECIDE ASUMIR. Por lo tanto, lo esencial es definir qué tipo de padres queremos ser. Más allá de que convivamos o no con nuestros hijos, el compromiso con ellos debe permanecer constantemente.

Esto implica estar presentes no sólo desde el acompañamiento físico, sino emocional y económico. PORQUE, EL MEJOR REGALO QUE LOS PADRES PUEDEN HACERLES A SUS HIJOS ES LA PRESENCIA.

Presencia que puede ejercerse desde el acompañamiento en tareas escolares o juegos, en implicarse en intereses comunes, en estar disponibles para la escucha activa y para la conversación. Es necesario que las nuevas paternidades sean protectoras, proveedoras y afectivas, sirviendo tambiénde apoyo emocional de la madre. Esto último influye en la maduración del niño desde lo psicoafectivo así como en el proceso de socialización.

Los niños que crecen en espacios donde hay una participación activa y equilibrada de ambos padres y en los que se establecen pautas de crianza en pos del bienestar de los hijos, suelen desarrollar una autoestima saludable y establecen una mayor capacidad para mantener relaciones interpersonales significativas.

Finalmente, como sugerencias, se invita a los padres a ser partícipes de los distintos momentos de desarrollo del hijo, considerando como conductas necesarias para ejercer plenamente la paternidad:

  • Tener con los hijos una presencia más activa; es decir, participar en el día a día, desde las tareas escolares hasta los juegos en las distintas edades
  • Ser, junto a la madre, corresponsables en el cuidado; en este sentido, se comparten las tareas domésticas y de crianza, dejandode lado la idea de que “el padre ayuda”.
  • Mantener un vínculo emocional con los hijos, fortaleciendo la escucha y estando disponibles para el diálogo.
  • Hacer saber a los hijos que “pueden contar con su padre” en caso de crisis, ayudando aque éstos puedan acudir tanto a la madre como al padre sin temores.

Hoy, ser padre, implica construir una identidad más empática, cercana y libre de estereotipos. La paternidad responsable y comprometida es aquella que, sin dejar de cumplir con la provisión, atiende el trabajo de la crianza, establece una relación afectiva entre padres e hijos, propicia el desarrollo autónomo de los hijos e hijas y, en definitiva valora la paternidad como un proyecto con metas gratificantes y asumido libre y concientemente (CEPAL, 2001)

ASESORAMIENTO

Lic. María Laura Aguirre – Lic. En psicología. MP 406. Magister en Salud Mental 19 de abril 661 4to piso depto G, San Salvador de Jujuy, Argentina

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