Con la llegada del otoño y el invierno aumenta la circulación de virus respiratorios que afectan especialmente a bebés y niños pequeños. Cada año,miles de familias consultan por cuadros de gripe, bronquiolitis, neumonía y otras infecciones respiratorias que representan una de las principales causas de internación pediátrica durante los meses fríos. Cuidar a los más pequeños durante la temporada invernal implica combinar vacunación, higiene, ventilación y consulta oportuna. Son acciones simples, pero muy efectivas.

Según el último Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud de la Nación, durante mayo de 2026 se notificaron en Argentina más de 200.000 casos de enfermedad tipo influenza, más de35.000 casos de neumonía y 21.000 casos de bronquiolitis en menores de dos años.

Estos datos muestran el importante impacto que las infecciones respiratorias continúan teniendo en la infancia, especialmente en los más pequeños.

Entre los virus que actualmente circulan con mayor frecuencia se encuentran la influenza(gripe), cuya prevalencia se encuentra en aumento sostenido, el Virus Sincicial Respiratorio (VSR),y en menor medida,SARS-CoV-2.

Los bebés recién nacidos y los menores de un año son particularmente vulnerables debido a que su sistema inmunológico todavía se encuentra en desarrollo. Los prematuros, los bebés con antecedentes respiratorios o cardíacos y aquellos con enfermedades crónicas tienen aún mayor riesgo de presentar complicaciones.

En muchos casos, las infecciones respiratorias comienzan con síntomas leves,como congestión nasal, tos o fiebre. Sin embargo, en los bebés pequeños la evolución puede ser rápida y generar cuadros más graves. Por este motivo, la prevención cumple un rol fundamental.

Una de las principales herramientas para proteger a los niños es la vacunación

Actualmente existen vacunas contrainfluenza, COVID-19, neumococo, Bordetellapertussis (coqueluche) y Virus Sincicial Respiratorio, especialmente destinadas a proteger a los grupos más vulnerables. La vacunación durante el embarazo permite transmitir anticuerpos al bebé desde antes del nacimiento, brindándole defensas durante los primeros meses de vida.

Las vacunas indicadas en el embarazo,como la antigripal y la triple bacteriana acelular (que protege contra coqueluche), han demostrado disminuir complicaciones graves tanto en la madre como en el recién nacido. Hablando de coqueluche, durante el año2025 se confirmaron 1.214 casos decoqueluche, constituyendo el año con el mayor número de casos desde el 2020. La tos convulsa, tos ferina o coqueluche es una enfermedad respiratoria, prevenible por vacunación, que puede afectar a todas las edades, aunque presenta mayores riesgos en lactantes y niños pequeños.

Como en toda enfermedad respiratoria, los adolescentes y adultos jóvenes no vacunados pueden enfermarse de forma leve, y dado su alto grado de contagiosidad, se transmite a los grupos mas vulnerables, es decir, recien nacidos y lactantes o niños no vacunados. Cabe mencionar que en el año 2025 se registraron 11 fallecimientos por esta enfermedad, todos en menores de 2 años.

La última incorporación al calendario de vacunas en embarazadas fue la vacuna contra VRS, principal causante de bronquiolitis grave. Hoy podemos inferir que, gracias a esta vacuna, es el virus de la gripe el que más casos ha registrado en lo que va del otoño/invierno.

La lactancia materna representa otramedida protectora esencial

La leche materna aporta anticuerpos y fortalece el sistema inmunológico, ayudando a disminuir el riesgo de infecciones respiratorias graves, especialmente durante los primeros seis meses de vida. Dicho de otra forma: es la primera vacuna que recibe tu bebé.

Además de las vacunas, existen medidas simples que ayudan a reducir la transmisión de virus respiratorios dentro del hogar.

  • El lavado frecuente de manos con agua y jabón continúa siendo una de las estrategias más importantes. Los adultos deben higienizarse las manos antes de tocar al bebé, alimentarlo o preparar mamaderas. Cuando no se dispone de agua y jabón, puede utilizarse alcohol en gel.
  • Evitar que personas con síntomas respiratorios tengan contacto cercano con recién nacidos y bebés pequeños. Muchas veces un simple resfrío en un adulto puede provocar cuadros importantes en un lactante. Durante los primeros meses de vida conviene limitar las visitas, especialmente en épocas de alta circulación viral. Besar alos bebés en la cara o en las manos puede facilitar la transmisión de virus respiratorios.
  • Ventilar diariamente los ambientes, incluso en invierno. Mantener espacios cerrados favorece la concentración de virus y aumenta las posibilidades de contagio. Abrir ventanas algunos minutos varias veces al día ayuda a renovar el aire.
  • No compartir vasos, cubiertos, mamaderas, chupetes u otros objetos personales cuando algún integrante de la familia presenta síntomas respiratorios.
  • El humo del cigarrillo merece una mención especial. La exposición al humo aumenta significativamente el riesgo de bronquiolitis, neumonía, otitis y crisis respiratorias en niños pequeños. Mantener ambientes libres de humo constituye una medida fundamental para cuidar la salud respiratoria infantil.

Uno de los puntos más importantes para las familias es reconocer los signos de alarma que requieren consulta médica inmediata

En los bebés y niños pequeños se debe consultar rápidamente si presentan dificultad para respirar, respiración rápida, hundimiento de las costillas al respirar, silbidos o quejido respiratorio, fiebre persistente, rechazo del pecho o de los alimentos, decaimiento marcado, somnolencia excesiva, pausas respiratorias o coloración azulada en labios o piel.

En los recién nacidos, incluso síntomas aparentemente leves pueden requerir evaluación médica precoz. La congestión nasal importante, la dificultad para alimentarse o el rechazo del pecho pueden ser las primeras señales de una infección respiratoria.

Es importante recordar que no se debe automedicar a los niños. Muchos cuadros respiratorios son causados por virus y no requieren antibióticos. La indicación de medicamentos siempre debe realizarla un profesional de salud.

La prevención comienza en casa y representa una de las herramientas más importantes para proteger la salud de los más pequeños, especialmente de los recién nacidos y lactantes que dependen completamente del cuidado de los adultos que los rodean.

ASESORAMIENTO:

Dra. Sofia Luna M.P. 4610 Pediatra y Neonatologa Hospital Materno Infantil

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