
Las micosis son infecciones causadas por hongos y constituyen uno de los motivos de consulta dermatológica más frecuentes en la infancia.
Si bien la mayoría no son graves, pueden generar molestias, afectar la calidad de vida y, si no se tratan adecuadamente, persistir o contagiar a otros niños. Conocer cuáles son las micosis más comunes, cómo se manifiestan y cómo prevenirlas permite un diagnóstico precoz y un tratamiento eficaz.
¿Por qué los niños son más propensos a las micosis?
La piel infantil tiene características que la hacen más vulnerable:
- Sistema inmunológico en desarrollo.
- Mayor sudoración en algunas zonas.
- Contacto estrecho en jardines y escuelas.
- Uso compartido de objetos personales.
- Permanencia prolongada en ambientes húmedos (pañales, piletas, vestuarios)
Micosis más frecuentes en los niños
1 – Tiña (dermatofitosis)
Es la micosis más común en la infancia. Está causada por hongos llamados dermatofitos, que afectan piel, cuero cabelludo y uñas.
Tipos más frecuentes:
- Tiña corporal: placas circulares, con borde elevado, enrojecidas y con descamación.
- Tiña del cuero cabelludo: áreas con caída de cabello, descamación y, a veces, inflamación.
- Tiña inguinal: lesiones en pliegues, más común en adolescentes.
Síntomas: Picazón, enrojecimiento, descamación, lesiones redondeadas que “crecen” hacia afuera.
Tratamiento: Antifúngicos tópicos (cremas) en la mayoría de los casos. Antifúngicos por vía oral en tiña del cuero cabelludo o casos extensos. Es fundamental completar el tratamiento, aunque la lesión mejore antes.
2 – Pitiriasis versicolor
Es causada por un hongo que vive normalmente en la piel, pero que en ciertas condiciones crece en exceso.
Síntomas: Manchas claras u oscuras en el tronco, cuello o brazos, leve descamación, generalmente no pica. Es más frecuente en climas cálidos y en niños o adolescentes con sudoración excesiva.
Tratamiento: Champús o lociones antifúngicas. En casos persistentes, tratamiento oral indicado por el médico.
3 – Candidiasis cutánea
Producida por Cándida, un hongo que prolifera en zonas húmedas.
Zonas más afectadas:
- Área del pañal.
- Pliegues del cuello, axilas e ingles.
- Comisuras de la boca (boqueras).
Síntomas: Enrojecimiento intenso, brillo de la piel, pequeñas lesiones satélite alrededor.
Tratamiento: Cremas antifúngicas. Mantener la zona seca y aireada. En el área del pañal, cambios frecuentes y limpieza suave.
4 – Onicomicosis (hongos en las uñas)
Menos frecuente en niños que en adultos, pero posible, sobre todo en adolescentes.
Signos de alerta:
Uñas engrosadas, cambio de color (amarillo, blanquecino), fragilidad. El tratamiento suele ser prolongado y debe ser indicado por dermatología.
¿Cómo se diagnostican las micosis?
En la mayoría de los casos, el diagnóstico es clínico. En situaciones dudosas o resistentes al tratamiento, el dermatólogo puede solicitar:
- Examen micológico directo.
- Cultivo de hongos.
Esto evita tratamientos innecesarios o incorrectos.
Prevención: la clave para evitar recaídas y contagios.
Algunas medidas simples pueden reducir significativamente el riesgo:
- Secar bien la piel después del baño, especialmente los pliegues.
- Evitar compartir toallas, peines, gorras o calzado.
- Usar ropa interior de algodón.
- Cambiar ropa húmeda o sudada.
- Mantener uñas cortas y limpias.
- Controlar mascotas ante lesiones sospechosas.
- Consultar ante lesiones persistentes, sin automedicarse.
Las micosis en los niños son frecuentes, tratables y, en la mayoría de los casos, fáciles de controlar si se diagnostican a tiempo. La consulta con el dermatólogo es fundamental para indicar el tratamiento adecuado y evitar complicaciones.
La piel de los niños merece cuidados simples, basados en información confiable y en la orientación médica adecuada.

ASESORAMIENTO
Dra. Colina, Verónica. (MP 3677 • MN 118943) . Pediatra (SAP) esp. en Dermatología Infantil (UBA) España 1528 1°A Turnos por WhatsApp 3884370242
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