
“Por un millón de matronas más en el mundo: celebro mi pasión”
Cada 5 de mayo celebramos el Día Internacional de la Matrona. Y este año me invitaron a hablar sobre un rol que, aunque milenario, sigue siendo el corazón de los equipos de salud.
¿Qué hace una matrona?
Mucho más que “estar a la espera”. La palabra obstetricia viene del latín obstare: “estar a la espera”. Pero quien haya acompañado un parto sabe que una matrona nunca solo espera. La matronería es la ciencia y la profesión que cuida la salud sexual y reproductiva de la mujer durante toda su vida: embarazo, parto, puerperio y atención del recién nacido.
En muchos países es una carrera universitaria directa e independiente. No es una especialidad médica que requiere un título previo. Por eso, quien la ejerce puede llamarse obstetra, licenciada en obstetricia, matrona, matrona, comadrona o partera. Distintos nombres, una misma pasión: acompañar.
Las matronas, guardianas de cada etapa.
Planificar y preparar el embarazo:
La consulta antes de buscar un bebé no es solo para mujeres con enfermedades. Es prevención primaria. Idealmente, un año antes de la gestación, la matrona evalúa antecedentes personales y familiares, realiza un examen físico y trabaja en promoción de la salud. El objetivo es claro: llegar al embarazo con menos riesgos y más herramientas. Estas consultas se hacen en centros de atención al embarazo, planificación familiar o en atención primaria.

Control prenatal: vigilar, prevenir, educar
En cada control, la matrona busca detectar a tiempo trastornos como diabetes gestacional, preeclampsia, placenta previa, retraso de crecimiento o una posición fetal que requiera seguimiento. La frecuencia de las visitas depende del riesgo.
En los primeros controles se solicitan estudios clave: Chagas, hepatitis B y C, sífilis, VIH, toxoplasmosis y otros según la región. También se realiza Papanicolaou y cultivo de flujo vaginal. A partir de la semana 20 empezamos a escuchar los latidos del bebé. Y cerca de la semana 30, con las maniobras de Leopold, evaluamos cómo viene ubicado.
Pero el control prenatal es más que análisis. Es el espacio para hablar de maternidad, crianza responsable, planificación familiar y preparar el parto. Es donde se construye la confianza.

Si durante el seguimiento aparece un riesgo —preeclampsia, diabetes, poco crecimiento fetal, enfermedad renal—, la matrona deriva oportunamente al médico gineco-obstetra. Trabajamos en equipo. Cada uno en su rol, siempre por la misma paciente.

Atención del parto: manos expertas para recibir la vida
La Organización Mundial de la Salud es contundente: la matrona es la profesional indicada para asistir el parto de bajo riesgo, también llamado eutócico. Porque parir es fisiológico. Y acompañar ese proceso con ciencia, respeto y calidez es nuestro arte.
Hoy celebramos, pero también pedimos un millón de matronas más en el mundo. Porque donde hay una matrona, hay menos intervenciones innecesarias, más lactancia, más partos respetados y más mujeres que se sienten protagonistas.
Celebro mi pasión. Y celebro a cada colega que, con guardapolvo o sin él, sostiene la vida desde el inicio.

ASESORAMIENTO:
Jimena Zubizarreta – Obstétra – Cel. 3884 75-0913 – Hospital Arturo Zabala