
El cabello es mucho más que una cuestión estética. Su aspecto, textura y crecimiento pueden reflejar el estado de salud del cuero cabelludo y, en algunas ocasiones, ser una señal de que algo está ocurriendo en el organismo.
La buena noticia es que gran parte de los problemas capilares pueden prevenirse con hábitos sencillos y evitando prácticas que dañan el cabello.
¿Cómo cuidar correctamente el cabello?
1. Lavarlo según las necesidades de cada persona
No existe una frecuencia de lavado ideal para todos. Depende del tipo de cabello, la producción de sebo, la actividad física y el clima. El cuero cabelludo graso puede requerir lavados más frecuentes, mientras que un cabello seco o muy rizado puede necesitar menos. El shampoo debe aplicarse principalmente sobre el cuero cabelludo, realizando un masaje suave con las yemas de los dedos, sin rascar ni utilizar las uñas.
2. Elegir productos adecuados
El shampoo, acondicionador y otros productos deben adaptarse al tipo de cabello. No es necesario utilizar una gran cantidad de productos para mantenerlo saludable. El acondicionador ayuda a disminuir la fricción, facilita el peinado y reduce el quiebre. En cabellos largos o secos, puede utilizarse desde la mitad del cabello hacia las puntas.

3. Evitar el exceso de calor
El uso frecuente de secadores, planchitas y rizadores a temperaturas elevadas puede producir daño de la fibra capilar, aumentando la sequedad, el frizz y la aparición de puntas abiertas. Cuando se utiliza secador, es preferible mantener una temperatura moderada y cierta distancia del cabello.
4. Cuidado con las tracciones
Colitas, trenzas, rodetes y peinados muy ajustados pueden generar una tensión repetida sobre el folículo. Si se mantienen durante mucho tiempo, pueden provocar una caída denominada alopecia por tracción, que en casos prolongados puede llegar a ser permanente. El peinado no debería producir dolor de cuero cabelludo ni sensación de tirantez.
5. Precaución con las sustancias químicas
Decoloraciones, alisados, permanentes y tinturas pueden alterar la estructura del cabello, especialmente cuando se realizan con mucha frecuencia o se combinan varios procedimientos.
Es importante respetar los tiempos indicados por el fabricante y evitar realizar procedimientos químicos sobre un cuero cabelludo irritado o lesionado.
6. Desenredar con suavidad
El cabello mojado es más vulnerable al quiebre. Conviene evitar tirones y utilizar un peine de dientes anchos, comenzando por las puntas y avanzando progresivamente hacia la raíz.

¿La alimentación influye en el cabello?
Sí. El crecimiento y la estructura del cabello requieren proteínas, hierro, zinc, vitaminas y otros nutrientes. Una alimentación variada y equilibrada suele ser suficiente. No es recomendable tomar suplementos o vitaminas “para el cabello” sin indicación médica. En determinadas situaciones, como dietas muy restrictivas, pérdida importante de peso o algunas enfermedades, puede existir un déficit nutricional que requiera evaluación y tratamiento específico.
¿Cuándo la caída del cabello deja de ser normal?
Es normal perder cierta cantidad de cabello diariamente. Lo importante es observar cambios respecto de lo habitual.
Conviene consultar con dermatología si aparece:
Caída de cabello abundante o persistente, disminución progresiva de la densidad,zonas sin cabello bien delimitadas, ensanchamiento de la raya o pérdida de volumen de aparición reciente; caída de pestañas o cejas asociada a la caída del cabello, aparición de mechones de cabello en la almohada, ducha o cepillo durante varias semanas, caída que comienza después de una enfermedad importante, cirugía, fiebre, estrés intenso, pérdida de peso o cambios importantes en la alimentación.
En muchas ocasiones la caída es transitoria, pero identificar la causa permite evitar tratamientos innecesarios y actuar precozmente cuando existe una enfermedad del cuero cabelludo o del organismo.
En los niños, especial atención
En la infancia, la caída del cabello nunca debería atribuirse automáticamente a “nervios” o a un problema cosmético. Una zona de alopecia, descamación, pelos quebrados, picazón intensa o inflamación del cuero cabelludo merece una evaluación pediátrica o dermatológica. Algunas enfermedades capilares diagnosticadas precozmente tienen excelente respuesta al tratamiento, mientras que otras pueden producir cicatrices permanentes si se demora la consulta.

¿Cuándo consultar al dermatólogo?
La recomendación más importante es no esperar a que el problema avance. En ocasiones se necesitan análisis de laboratorio u otros estudios, pero no todos los pacientes con caída del cabello requieren una batería de análisis.
Una consulta dermatológica permite examinar el cuero cabelludo y el cabello, determinar si se trata de una alteración de la fibra capilar, una enfermedad del cuero cabelludo, una alopecia o una manifestación de otro problema de salud.

ASESORAMIENTO
Dra. Colina, Verónica. (MP 3677 • MN 118943) . Pediatra (SAP) Esp. en Dermatología Infantil (UBA)
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