Hay dolores que no gritan. No sangran. No se ven. Y sin embargo, pesan como si el cuerpo llevara una noche adentro. Tal vez conoces a alguien que “tiene todo” y aun así no puede levantarse. Tal vez sos vos. Tal vez es esa sensación extraña de estar funcionando… pero no viviendo.

El Día Mundial de la Lucha contra la Depresión busca visibilizar un padecimiento que afecta a millones de personas en el mundo, reducir el estigma y promover el acceso a tratamientos adecuados. Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión es una de las principales causas de discapacidad a nivel global (OMS, 2023).Y, sin embargo —aunque esta intención es necesaria— muchas veces seguimos hablando solo de síntomas, sin animarnos a escuchar el mensaje.

Desde una mirada integradora, todo síntoma porta en su esencia una metáfora a nivel del alma.La metáfora no es el problema. Es el lenguaje.Una metáfora es un mensaje simbólico. Y nadie pelearía con un mensaje ni con el mensajero… salvo cuando no logramos comprender lo que viene a decirnos. Durante mucho tiempo, como humanidad, luchamos contra la enfermedad, sin advertir que muchas veces la enfermedad forma parte del proceso de sanación. El síntoma es —en muchos casos— el intento inteligente del cuerpo por llevar algo desde lo inconsciente hacia la conciencia. (Dethlefsen & Dahlke, 2007).Es el camino del cuerpo a la palabra, y de la palabra, a la transformación.

La depresión tiene muchas caras

Solemos asociar la depresión únicamente con la tristeza profunda, el llanto o la apatía.Pero la clínica muestra algo más complejo.La depresión también puede esconderse detrás de:

  • hiperactividad constante.
  • exceso de trabajo.
  • agendas saturadas.
  • imposibilidad de frenar.
  • “no tengo tiempo para sentir”

No siempre es caída. A veces es huida hacia adelante.

1. El DSM-IV / DSM-5 (modelo psiquiátrico-clínico)

El DSM-IV-TR describe el Trastorno Depresivo Mayor como un conjunto de síntomas que incluyen estado de ánimo deprimido, pérdida de interés, alteraciones del sueño, del apetito, fatiga, sentimientos de culpa o inutilidad y pensamientos de muerte, con una duración mínima de dos semanas (APA, 2000).Este enfoque es fundamental para: diagnóstico, investigación, abordaje farmacológico cuando es necesario. Pero describe, no explica el sentido subjetivo del padecimiento.

2. El psicoanálisis: la depresión como duelo no elaborado

Desde el psicoanálisis, la depresión suele entenderse como:

  • duelos no resueltos
  • pérdidas simbólicas
  • conflictos inconscientes
  • agresión vuelta contra el yo

Freud ya señalaba en Duelo y melancolía que, en la melancolía, el objeto perdido se incorpora al yo, y la crítica hacia ese objeto se vuelve autoataque (Freud, 1917/2006).Aquí, la depresión habla de: algo que no pudo ser llorado, dicho o despedido.

3. La Gestalt: la depresión como interrupción del contacto

Desde la Gestalt, la depresión no es solo un estado emocional, sino un modo de relación con uno mismo y con el entorno. Se la vincula con:

  • retroflexión (la energía que no sale se vuelve contra uno mismo)
  • bloqueos en el ciclo de la experiencia
  • imposibilidad de expresar necesidad, enojo o deseo

La depresión aparece cuando la vitalidad se retira para proteger al organismo(Perls, Hefferline & Goodman, 1951).No es falla. Es repliegue defensivo.

4. Biodecodificación: la depresión como conflicto de sentido

Desde la Biodecodificación, la depresión suele relacionarse con:

  • conflictos de desvalorización profunda
  • pérdida de sentido vital
  • vivencias de impotencia prolongada
  • mandatos familiares o transgeneracionales no resueltos

El cuerpo “apaga” la energía cuando la psique ya no puede sostener el conflicto. No como castigo, sino como último recurso de adaptación.

Si hoy estás transitando una depresión, tal vez la pregunta no sea: “¿Cómo salgo de esto rápido?” sino:

  • ¿Qué venís a mostrarme?
  • ¿Qué cambio estoy postergando?
  • ¿Qué límite es urgente que tome?
  • ¿A quién pertenecés, depresión?
  • ¿Es mía… o cargo algo que no es mío?

No se trata de luchar. Se trata de mirar. Desde la aceptación, se abre un nuevo camino. La enfermedad como camino Tal como lo desarrollan La enfermedad como camino y luego La sanación como camino, la enfermedad no es el enemigo, sino una maestra exigente. A veces los síntomas desaparecen. Otras veces se transforman. Y en algunas situaciones —sobre todo en padecimientos crónicos— aprendemos a convivir con ellos.

La lucha permanente quita paz. La resistencia constante abre enojo.

La aceptación, en cambio, permite:

  • humildad
  • foco
  • discernimiento
  • diferenciar lo accesorio de lo esencial

La depresión no necesita ser crónica cuando hay escucha, acompañamiento y abordaje integral.

  • ❌ No aconsejes
  • ❌ No minimices (“todo pasa”, “poné voluntad”)
  • ❌ No intentes “sacarlo” a la fuerza
  • ❌ No juzgues
  • ✔️ Escuchá
  • ✔️ Acompañá
  • ✔️ Validá
  • ✔️ Sostené presencia

Referencias

American Psychiatric Association. (2000). DSM-IV-TR: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (4.ª ed., texto revisado). APA.Freud, S. (2006). Duelo y melancolía. En Obras completas (Vol. XIV). Amorrortu. (Trabajo original publicado en 1917).Perls, F., Hefferline, R., & Goodman, P. (1951). Gestalt Therapy: Excitement and Growth in the Human Personality. Julian Press.Dethlefsen, T., & Dahlke, R. (2007). La enfermedad como camino. Sirio.Dahlke, R. (2011). La sanación como camino. Sirio.Organización Mundial de la Salud. (2023). Depresión. OMS.

ASESORAMIENTO:

  • Lic. Pamela Arraya. Psicóloga MP 222. Consultas al 3884416256

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