El mundo de la alimentación complementaria, que suele ocurrir alrededor de los seis meses de un bebé, abre un mundo nuevo, una etapa de juego y de exploración tan amplio que algunas familias celebran con entusiasmo y otras miran con cierto desconcierto. De un tiempo a esta parte ha aparecido otra opción: el Baby Led Weaning, más conocido por sus siglas BLW, una alternativa que consiste en proporcionar al bebé alimentos blandos, fáciles de manejar, pero sólidos. Existe variada información si buscamos en redes, y algunas se contradicen por lo que los padres suelen
quedar con más dudas que certezas.

La Sociedad Argentina de Pediatria (SAP) reconoce que el método Baby Led Weaning (BLW) es una forma válida de alimentación complementaria, siempre que se respeten las señales de hambre y saciedad del bebé, se garantice la seguridad alimentaria y se mantenga la lactancia como alimento principal hasta los 24 meses. BLW, o destete dirigido por el bebé, consiste en ofrecer alimentos en trozos blandos y seguros que el lactante pueda tomar con sus manos desde el inicio de la alimentación complementaria, a partir de los 6 meses.

La idea central es que el bebé autorregule la cantidad y el ritmo de su ingesta, compartiendo la mesa familiar y desarrollando habilidades motoras y
sensoriales al tocar, oler y saborear los alimentos Esta autorregulación lograda, a futuro tendrá como resultado final una disminución de las probabilidades de padecer enfermedades crónicas (obesidad, HTA, Diabetes, ACV, entre otras) que hoy aqueja a toda la humanidad.

A su vez la familia debe acompañar este momento de aprendizaje, optando por una revisión de sus hábitos, ya que toda practica que la familia realice es aprendizaje para toda la vida. Patrones que se repetirán en las róximas familias formadas. Cada familia puede intencionalmente efectuar cambios (si fuese necesario) en la selección de sus alimentos, elaboración de preparaciones, con la revalorización de lo “hecho en casa” sobre lo comprado fuera o empaquetado. Otro concepto muy importante es “alimentación perceptiva” , ya que el niño como protagonista de este proceso, percibe hambre y su saciedad, siendo respetado por la persona que lo alimenta. Permitiéndole disfrutar y descubrir en su tiempo de nuevas texturas,
colores, consistencias.

Este hecho elimina la imagen que muchos de nosotros tenemos de “perseguir a los niños con la cuchara llena alimentos” , ya que la saciedad estaba a cargo del adulto que desidia la cantidad de alimentos.

Asegurarse que el bebé pueda sentarse erguido y coordinar la boca y las manos. Alimentos recomendados: purés más firmes o trozos blandos de frutas, verduras cocidas, carne, pollo, pescado y legumbres pisadas o en tipo hamburguesas. Se deben evitar alimentos con riesgo de atragantamiento como frutos secos enteros, zanahoria cruda, uvas enteras y salchichas.

Seguridad: siempre supervisado por un adulto, evitar que el bebé coma recostado y ofrecer comidas adecuadas a la consistencia y tamaño de sus manos.

Si ocurre un hecho de atragantamiento, el cuidador debe saber que hacer. es aconsejable para las familias conocer lo básico al respecto. La leche materna o fórmula continúa siendo el alimento principal hasta los 24 meses, complementándose gradualmente con sólidos . Enfoque flexible: se puede usar un método mixto combinando BLW con purés o papillas, adaptado a la familia y necesidades del niño.

Variante BLISS

El método BLISS (Baby Led Introduction to Solids) aborda el aporte adecuado de hierro, asegurando que cada comida incluya un alimento rico en hierro, uno energético y frutas o verduras, manteniendo la autorregulación del bebé. Esto tiene que ver con las carencias que se detectan en el
proceso de crecimiento, agotamiento de reservas propias del bebé y necesidades incrementadas.

Según la SAP y estudios internacionales citados, menciona que no hay diferencias significativas BLW y el método tradicional si se aplican las recomendaciones de seguridad. Por tanto BLW podría favorecer que los niños reconozcan mejor la saciedad, potencien la autonomía y desarrollen una relación saludable con los alimentos a largo plazo.

Algunas ideas de alimentos que puedes ofrecer a tu bebé son:

Cereales: pasta cocida de trigo integral (macarrones, mostacholes, moñitos), trozos de pan de molde, trozos de bizcochuelo casero, arroz bien cocido.

Frutas: palta, plátanos, pera o manzana cocida, sandía, mango, mandarina y naranja, sin semillas. Asegúrate de que cualquier fruta que le des esté muy madura y blandita.

Proteínas: pollo o carne hervida, bife de hígado bien cocido, hamburguesas o albóndigas de pollo o pescado troceadas, yema de huevo cocida, pescado hervido sin espinas. Quinoa cocida, en hamburguesas o tortillas con verduras.

Verduras cocidas: brócoli, zanahorias, patata, batata, calabacín, calabaza, pimiento.

Lácteos: yogur, quesos blandos, untables, requesón.

Legumbres: garbanzos en purés, hamburguesas de lentejas o garbanzos, porotos, ¿Cómo cortar los alimentos en BLW?

Al principio será capaz de agarrar las cosas con toda la mano, usando la palma en lugar de sólo sus dedos. Así que los trozos de comida deben ser lo suficientemente largos y anchos como para que el bebé los pueda agarrar y cerrar sus dedos alrededor. Conforme avanza ira desarrollando el tomar
los alimentos como “pinza” logrando agarrar los de tamaño mas pequeños.

ASESORAMIENTO
Silvia Beatriz Perez (MP 014)
Consultorio: Av Tello 331 B° San Pedrito
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