El diagnóstico tardío de autismo en mujeres responde principalmente al camuflaje social y a sesgos históricos en los criterios de evaluación. Las herramientas diagnósticas tradicionales se diseñaron tomando como parámetro el fenotipo masculino, lo que deja fuera las manifestaciones propias del perfil femenino.

Durante décadas, el autismo fue considerado una condición predominantemente masculina. Hoy sabemos que la diferencia en las tasas de diagnóstico no refleja una menor prevalencia en mujeres, sino una notable capacidad de adaptación que retrasa o directamente invisibiliza la detección clínica hasta la edad adulta.

1. Sesgos históricos en los criterios de evaluación

Las herramientas estandarizadas tradicionales se construyeron sobre patrones de conducta observables predominantemente en niños varones.

En las mujeres, los intereses profundos suelen estar dirigidos hacia áreas socialmente aceptadas o normativas (como la psicología, el arte, la literatura o la botánica), lo que lleva a que la intensidad del interés pase desapercibida para el entorno y los profesionales.

2. El fenómeno del camuflaje y masking

Desde edades tempranas, las niñas autistas suelen desarrollar estrategias conscientes e inconscientes para copiar conductas neurotípicas:

  • Mimetismo social: Observan, analizan y replican el lenguaje corporal, las expresiones faciales y las inflexiones de voz de sus pares.
  • Contacto visual forzado: Aprenden a mantener la mirada o a disimularlo mirando puntos cercanos (como entre las cejas).
  • Guionización: Preparan previamente conversaciones, chistes o respuestas para interactuar en contextos sociales.

3. Solapamiento con otros diagnósticos

El costo del enmascaramiento sostenido en el tiempo es sumamente alto para la salud mental. Al acudir a consulta médica o psicológica, es habitual que el perfil autista quede solapado por diagnósticos secundarios:

  • Trastorno de ansiedad generalizada oansiedad social.
  • Trastornos del estado de ánimo (comodepresión recurrente).
  • Trastorno de la conducta alimentaria(TCA).
  • Trastorno límite de la personalidad (TLP).

4. El costo del diagnóstico tardío y la importancia de la identificación oportuna

Vivir años tratando de adaptarse a un entorno sin comprender el propio procesamiento neurodivergente genera un agotamiento extremo conocido como autistic burnout o burnout autista. Validar el diagnóstico desde una perspectiva de neurodesarrollo informada en género permite sustituir la culpa por la autocomprensión, brindando acomodaciones sensoriales, emocionales y profesionales adecuadas.

ASESORAMIENTO:

Lic. Ana Laura Domínguez MP 1253 – Fonoaudióloga esp.neurolingüística. Estudios auditivos en bebés y niños

  • CLÍNICA NTRA. SRA. DE FÁTIMA (Palpalá) • Cel +54 93884724570
  • CONCIENCIA Centro Pediátrico de evaluaciones cognitivas – Cnel. Dávila 791, B° Ciudad deNieva S.S. de Jujuy – Cel +54 9 3885121111

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