
¿Sabías que el asma durante el embarazo puede comportarse de manera impredecible? Cada mujer embarazada con asma puede experimentar una evolución diferente: un tercio verá sus síntomas mejorar, otro tercio notará que empeoran, y el último tercio se mantendrá igual, sin cambios aparentes.
¿Qué hay detrás de estos cambios?
El origen o empeoramiento del asma está vinculado a distintos factores. Entre ellos se encuentran los mecánicos, como la elevación del diafragma; los metabólicos, como la alcalosis habitual en la embarazada; y una mayor estimulación y sensibilidad bronquial provocada por las hormonas del embarazo.
Además, las futuras mamás con asma enfrentan riesgos adicionales: diabetes gestacional, hipertensión arterial, preeclampsia y parto prematuro, especialmente si utilizan corticoides sistémicos y broncodilatadores. Sin embargo, detener o cambiar el tratamiento habitual no es recomendable. El peligro real para el bebé y la madre está en el uso frecuente de rescates con salbutamol y corticoides orales, por lo que el seguimiento médico es fundamental.
Cuidar el asma durante el embarazo es clave para proteger tanto la salud materna como la del bebé. Consultar siempre con profesionales y mantener el tratamiento adecuado puede marcar la diferencia en este momento tan especial.
Si tenés asma y estás embarazada, tu tratamiento de base no se suspende ni se cambia por las dudas. Hacerlo es más riesgoso para vos y para tu bebé que mantenerlo. Las crisis que requieren rescates frecuentes con salbutamol o el uso de corticoides por boca implican mayor riesgo de complicaciones. El objetivo es que el asma esté controlada, siempre.
¿Qué son las sibilancias?
Las sibilancias son esos sonidos agudos que escuchamos al respirar, parecidos a silbidos, pitidos o incluso al maullido de un gato. Aparecen cuando el aire pasa por bronquios más estrechos. Se oyen sobre todo al sacar el aire, aunque en casos más severos también al tomarlo.
¿Por qué se producen?
El bronquio se cierra por inflamación, moco, espasmo muscular o por algún cuerpo extraño que obstruye el paso del aire.
¿Qué enfermedades pueden causarlas?
No son una enfermedad en sí, sino un síntoma. Pueden estar relacionadas con bronquiolitis, bronquitis, asma, EPOC, reflujo gastroesofágico, alergias o aspiración de cuerpos extraños.
¿Cuándo consultar urgente?
Siempre. Las sibilancias requieren evaluación por guardia o con tu médico de cabecera. Prestá atención si además hay tos, coloración azulada en labios o dedos, falta de aire, sensación de pecho apretado o tendencia al sueño. Lo prioritario es recuperar una respiración normal y buen ingreso de oxígeno, y luego buscar la causa para indicar el tratamiento correcto.
Si las sibilancias se repiten, corresponde consultar al neumonólogo para confirmar el diagnóstico y definir el plan de seguimiento.

Tos crónica en pediatría: qué tener en cuenta
En niños, hablamos de tos crónica cuando dura más de 4 semanas, sea seca o con moco. Las causas varían mucho según la edad y requieren una mirada atenta para evitar medicación de más o complicaciones.
Causas más frecuentes por edad:
- Lactantes: malformaciones congénitas de la vía aérea, infecciones o secuelas, reflujo gastroesofágico, cuerpos extraños.
- Preescolares: bronquitis virales o bacterianas, crisis de asma, exposición a humo de tabaco, leña o vapeadores, aspiración de cuerpos extraños.
- Escolares y adolescentes: infecciones respiratorias altas, rinosinusitis, asma, secuelas post infecciosas que suelen ser transitorias, tos de origen psicógeno.
- En adolescentes: tabaco, vapeo, alcohol u otras drogas.
Tipos de tos crónica:
- Específica: se acompaña de otros signos que orientan a una enfermedad de base, como asma, fibrosis quística, inmunodeficiencias, tuberculosis, cardiopatías. El antecedente del niño ayuda al diagnóstico.
- Inespecífica: suele ser tos seca, persistente, que no interrumpe el sueño ni la alimentación. El niño está sano, con radiografías y función pulmonar normales. Generalmente preocupa más a la familia que al paciente.
Signos de alerta:
- Consultá al neumonólogo si tu hijo tiene tos crónica y además presenta:
- Pérdida de peso
- Fiebre o febrícula
- Sudoración nocturna
- Tos con sangre o con moco amarillentoverdoso
- Dolor de cabeza persistente
- Mal aliento
- Contacto con personas que tienen infecciones pulmonares y tos
Recordá, siempre:
- Nunca automediques.
- La consulta con el neumólogo es fundamental ante tos que persiste o signos de alerta.
- Siempre descartar tuberculosis en cuadros prolongados.
- No todo el que tose tiene asma.
- No toda tos mejora con salbutamol o corticoides. Son herramientas útiles, pero solo si la causa lo requiere.
La causa más frecuente de que el asma empeore es el mal uso o abandono de los corticoides inhalados. El tratamiento de base es lo que previene las crisis.
Este texto es informativo. Ante dudas, consulta con tu médico o el pediatra de tu hijo

ASESORAMIENTO
Dra. Patricia Meyer. Médica pediatra (UNT. SAP) Esp. en Neumonología infantil (UBA UMW USA) M.N. 98938 M.P. 2326 NEUMOINFANTIL Independencia 1030 – Santario del Rosario. Belgrano 340 www.sanatoriodelrosario.com.ar – Tel. 0388 – 4231086 – 4224848– Cel. +54 9 388417407