Asesoramiento: Lic. Fabiana Cisneros. licenciada en educación especial – Psicopedagoga (MPC 3342)
CONCIENCIA Centro Pediátrico de evaluaciones cognitivas – Cnel. Dávila 791 – B° Ciudad de Nieva S.S. de Jujuy Cel. +54 9 3885121111
Centro de Rehabilitación “Santa María” Armonía 320 B° Chijra – Tel. 4264628

Todo/as en algún momento tomamos decisiones, elegimos aquello que nos interesa, nos motiva o nos atrapa. Podemos elegir qué hacer con amigos,
donde ir de vacaciones, o simplemente que serie veremos el fin de semana. Sin embargo, hay decisiones que no son tan simples de tomar, o si, es cuestión de estar bien orientados.

Las decisiones que atañen al rumbo de nuestras vidas, aquellas que definirán de alguna forma nuestros pasos a futuro, son las que debemos pensar con la cabeza en frío y los pies sobre la tierra, de manera consciente, pero siempre teniendo en claro cuáles son nuestros objetivos, preferencias y placeres.

Las mejores decisiones se toman cuando tenemos en claro que es lo que queremos. Y creo, que el decidir que vamos a continuar estudiando en el nivel superior, terciario o universitario es una de esas veces en la que tenemos que dedicarnos a pensar con seriedad. Sucede que muchos/as sabemos desde siempre que queremos y pocas veces nos damos cuenta, otras veces aquello que queremos se encuentra lejano o las oportunidades de la realidad lo hace quizás, más difícil de alcanzar. Otras veces, no sabemos y hasta ni lo pensamos, pues bien, esta etapa es donde debemos detenernos a reflexionar. En este escenario la familia juega un rol importante por diversos motivos, pero el más relevante es el de respaldar, escuchar y acompañar, como padres/ madres debemos, una vez más aprender. Si, aprender, a ser pacientes y respetuosos, a dejar de lado nuestras
expectativas para dar lugar a la de nuestros hijos/as.

Cuando nos convertimos en padres/madres, proyectamos todo lo que esperamos de ellos y hasta nos imaginamos que profesión tendrán, tanto
es así, que muchas veces, quizás sin darnos cuenta, eligen ser lo que nosotros/as queremos y pierden inconscientemente la posibilidad de ser lo
que realmente quisieran ser. Otras veces, eligen ser lo que el mandato familiar determina.

Lo importante es que, así como les dimos la vida, debemos darles también la posibilidad a elegir, decidir, la posibilidad de ser escuchados en sus elecciones, pero también a ser responsables de las consecuencias de sus decisiones.

Dejá un comentario