Las uñas, aunque muchas veces pasan desapercibidas, pueden reflejar mucho sobre la salud de nuestros hijos. En los niños, algunas alteraciones en las uñas son frecuentes y, en su mayoría, benignas. Sin embargo, es importante saber reconocer los signos que ameritan una consulta dermatológica.

1 – Onicomicosis (hongos en las uñas): Aunque es más común en adultos, también puede presentarse en niños, sobre todo en las uñas de los pies. Se manifiesta como uñas engrosadas, frágiles, de color amarillento o blanquecino. El diagnóstico se confirma con estudios de laboratorio (cultivo o examen directo) y el tratamiento puede requerir esmaltes antimicóticos o medicación oral en casos más severos.

    2 – Onicofagia (morderse las uñas): Es un hábito frecuente en la infancia y puede generar daños en la lámina ungueal, infecciones e incluso dolor. El manejo incluye estrategias de conducta, apoyo psicológico en casos más persistentes, y cuidado local para evitar infecciones.

      3 – Perionixis (infección del borde de la uña): Es una inflamación dolorosa de la piel que rodea la uña, muchas veces causada por bacterias. Suele estar relacionada con la manipulación frecuente de las uñas o pequeños traumatismos. Se trata con medidas locales (baños con antisépticos,
      antibióticos tópicos o, a veces, orales).

      4 – Traumatismos ungueales: Los golpes o el uso de calzado ajustado pueden provocar hematomas debajo de la uña (moretones), separación de la uña (onicólisis) o deformaciones temporales. En general, no requieren tratamiento salvo control del dolor o prevención de infecciones.

      5 – Líneas de Beau y alteraciones temporales: Son líneas horizontales que aparecen cuando la uña deja de crecer momentáneamente, por fiebre alta,
      infecciones o enfermedades. No requieren tratamiento, pero pueden alertar sobre un evento de salud previo.

        ¿Cuándo consultar?

        Si las uñas cambian de color, forma o textura de forma persistente, si hay dolor, sangrado, pus o crecimiento anormal, es recomendable consultar al dermatólogo. También si hay signos en varias uñas, ya que podría indicar una enfermedad sistémica.

        Recomendaciones para cuidar las uñas

        • Observar cambios en el color, forma o textura de las uñas.
        • No arrancar las cutículas ni permitir que los niños las manipulen.
        • Secar bien manos y pies después del baño, sobre todo entre los dedos.
        • Evitar el calzado ajustado y usar medias de algodón que permitan transpirar.
        • Cortar las uñas rectas y no muy al ras.
        • No usar esmaltes o cosméticos en uñas de niñas pequeñas, ya que pueden esconder problemas o producir irritaciones

        Mitos y verdades sobre las uñas en niños

        Mito 1: “Si una uña se cae, no vuelve a crecer.”

        Verdad: En la mayoría de los casos, la uña vuelve a crecer completamente en unos meses.
        Mito 2: “Morderse las uñas es solo una costumbre pasajera.”

        Verdad: Puede volverse crónica, afectar la salud y requerir ayuda profesional.
        Mito 3: “Las manchas blancas son por falta de calcio.

        Verdad: En realidad suelen deberse a pequeños traumatismos, no a déficit nutricionales.
        Mito 4: “Si hay hongos en una uña, el esmalte los tapa y los elimina.”

        Verdad: El esmalte común puede empeorar la infección; se necesitan tratamientos específicos.

        ASESORAMIENTO: Dra. Colina, Verónica. (MP 3677 • MN 118943) . Pediatra (SAP)

        Esp. en Dermatología Infantil (UBA) • SANATORIO DEL ROSARIO • Belgrano 340

        Tel 0388 -4845222 / 4224848 / +54 9 3884174075 • www.sanatoriodelrosario.com.ar

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